El proceso hacia la Totalidad del Ser


Finalizamos este 2010 con muchas propuestas de trabajo, con nuevos desafíos y con la convicción de continuar trabajando para estar a la altura de los desafíos espirituales que el momento nos plantea.

8.11.06

Escuela de Reiki Práctica Vital




Reiki como camino Espiritual

El sistema Usui de armonización natural, más conocido como Reiki, es mucho más que un método de conexión y transferencia de la energía universal de vida. Es un camino de desarrollo espiritual.
La propuesta de Reiki es la de lograr un cambio personal que propicie la alegría de vivir, el amor, la paciencia, la tolerancia, el intercambio positivo de energía con los demás seres y el medio, la gratitud, el buen humor, en general, un cambio hacia la espiritualidad.

El practicante comprometido, y también aquel que se sienta atraído por iniciarse en la práctica, debe tener en claro que el sistema Reiki lo ha de llevar por un peregrinaje espiritual que habrá de cambiar su vida en forma fundamental.
Así la persona habrá de experimentar profundas modificaciones en la forma de verse a si misma y de relacionarse con los otros. El reconocimiento de su esencia, de su luz, de esa chispa de divinidad que todos llevamos dentro, es el factor que la integrará de manera plena a la vida, recobrando sus capacidades físicas de autosanación y la vida en plenitud.

Existe una tendencia generalizada de simplificar los alcances de Reiki y de minimizar la necesidad de compromiso de quien se acerca a la práctica. El argumento de venta dice, tal vez con el propósito de ponerse a tono con las exigencias y ritmos de la época, que Reiki se aprende en un fin de semana, y de allí a la calle: “a sanar”.

La realidad es muy otra. En un fin de semana lo que se hace es poner a la persona en el camino de Reiki, de alguna manera: colocarlo en sintonía con las expectativas de crecimiento espiritual de que hablamos anteriormente. Es decir, se le propone un cambio de orientación para su vida.

El Maestro de Reiki Walter Lubeck, resume perfectamente esta idea expresando que:

“Una persona orientada a la espiritualidad se esfuerza con todo su saber y su sana conciencia, según la forma que le es propia como individuo, de cuidar de sí mismo y de las personas más próximas, así como también de ofrecer en lo posible, a muchas otras personas y seres vivientes, distintas oportunidades para su desarrollo individual y el mejoramiento sostenido de su calidad de vida”.

Esta definición indica claramente que Reiki comienza por uno mismo. El desarrollo personal serio y responsable del practicante es el que posibilitará un acercamiento efectivo con los demás. Pero el punto de partida es uno mismo y su transformación espiritual.

Reiki está basado en cinco principios de vida. Uno de ellos nos propone trabajar duro sobre nosotros mismos.
Trabajar duro en el crecimiento personal, en el logro de armonía espiritual y en el conocimiento de las técnicas que nutren esta práctica energética.

Al iniciarnos en Reiki tomamos conocimiento de los tres aspectos que fundamentan la disciplina: comprender la energía universal que anima todo lo vivo, conectarse con la frecuencia de esa energía – entrar en sintonía -, y convertirse en un canal puro para que la energía fluya y se transfiera hacia nosotros y los demás.

Los tres aspectos son como invitaciones para recorrer un largo camino que nos permitirá interpretarnos más que como seres humanos teniendo efímeras experiencias espirituales, como seres espirituales que transitan en armonía y plenitud su experiencia humana.



El Ritual de la sintonización


Podemos definir al proceso de sintonización como un ritual.
Para poder comprender en toda su magnitud la importancia y los alcances del proceso de sintonización debemos hacer algunas referencias que nos permitan contextuarlo adecuadamente.

En primer lugar es necesario aclarar que el Dr. Usui dedicó gran parte de su vida al estudio de los fenómenos relacionados con la sanación a través de prácticas energéticas (expresadas generalmente a través de la imposición de manos) y el crecimiento espiritual del hombre.

En un determinado momento de su vida logró hacer una síntesis de toda la información y conocimientos adquiridos. Las partes se fundieron en un todo, y ese todo fue vivido como un momento de iluminación, más conocido como SATORI.
Logra reconectarse con su esencia, encuentra el sentido fundamental de los conocimientos escondidos en los sutras, comprende y logra aplicar las técnicas de sanación, y fundamentalmente sistematiza una estrategia para transmitir de manera rápida, sencilla y eficaz las capacidades adquiridas. Tal el caso de la sintonización.

Así, desde hace más de un siglo, la capacidad de canalizar energía Reiki se viene transmitiendo de Maestro a discípulo.
En la sintonización, el maestro pone al discípulo en la frecuencia vibratoria de la energía Reiki. A partir de allí, el practicante se convierte en un canal permanente por el cual circula esta energía. Adquiere una capacidad que lo habrá de acompañar de por vida.
Del crecimiento espiritual, del mejoramiento continuo de la calidad de vida del practicante, y de la práctica, dependerá la pureza de ese canal.

La implementación práctica de la sintonización tiene lugar en los seminarios de Reiki. Su forma varía de acuerdo al grado de avance o nivel al cual se accede. Pero en todos los casos se trata de un ritual de iniciación en el camino del crecimiento espiritual y la expansión de la conciencia.
Y es un ritual porque consta de los elementos que lo caracterizan:

- Tiene una intención o propósito por el cual se realiza: conectar al practicante con la energía Universal de Vida.
- Hay una secuencia: el maestro impone sus manos sobre el practicante y se vale de símbolos (llaves energéticas) y afirmaciones que lo alinean con Reiki.
- El proceso tiene un principio y un final perfectamente definidos. En el primer Nivel se realizan cuatro sintonizaciones sobre cada practicante. En el resto de los niveles existe una única sintonización por cada uno de ellos.
- El Espacio Sagrado: se trata de destinar para la práctica de la sintonización un espacio que, de alguna manera, se diferencie del ámbito donde se desarrolla el seminario. No es necesario el uso o la presencia de aditamentos o decoraciones especiales. En general, el lugar debe ser pulcro, el proceso se acompaña con música suave y, a la usanza japonesa, suele exhibirse el retrato del creador del sistema: Usui Sensei.
- El significado personal: quizás el elemento más importante. Sin él, el ritual carece de significado. Cuando la persona se acerca a Reiki lo hace con un propósito definido, realizar una profunda transformación personal. A través de las sintonizaciones comienza a transitar el camino del cambio.

Luego, una vez que el practicante ha sido iniciado, la práctica cotidiana de Reiki, la canalización de energía sobre uno mismo o sobre otros seres, adquiere la connotación de un ritual. Y es que en cada caso vamos a perseguir un propósito de armonización o de sanación, lo vamos a expresar a través de una técnica definida y en un lugar apropiado. Y, fundamentalmente, con plena conciencia del compromiso fundamental que asume todo practicante de Reiki: propagar la felicidad.


Meditaciones y Tratamientos Reiki.

La página de tratamientos y meditaciones, actualmente está en CONSTRUCCIÓN























































No hay comentarios.: